Fiebre del Nilo: ¿todos los repelentes valen?

La Consejería de Sanidad ha notificado 19 casos de meningoencefalitis vírica en la provincia de Sevilla, de los que 12 han dado positivo en fiebre del Nilo, una enfermedad transmitida por la picadura del mosquito del género Culex, según datos facilitados el pasado 13 de agosto por el Gobierno regional.

Según recuerda el Servicio de Vigilancia Epidemiológica, no hay transmisión de persona a persona y que dicha transmisión es por picadura, así, las medidas de prevención de la infección en humanos están basada en evitar las picaduras de mosquitos. De modo que hacer un uso adecuado de los repelentes es vital para frenar los contagios. Pero, ¿todos los repelentes valen?

Existen multitud de repelentes en el mercado, pero el repelente más adecuado son los que se aplican por vía tópica a base de DEET (N,N-Dietil-meta-toluamida), icaridina o IR3535, pues son efectivos contra el mosquito transmisor de la enfermedad del virus del Nilo.

Es importante elegir productos que contengan una alta concentración de estos activos, ya que confieren una protección más duradera.

No solo debemos elegir el producto más adecuado, sino también usarlos correctamente siguiendo las instrucciones del producto y recordar que se deben aplicar sobre la piel expuesta al aire y sobre la ropa o el calzado.

¿El fotoprotector solar antes o después?

Los fotoprotectores se deben aplicar antes del repelente. El procedimiento correcto para que ambos productos sean efectivos debe sea aplicar el fotoprotector, dejar absorber durante veinte minutos y, entonces, aplicar el repelente de mosquitos.

Además del uso de repelentes, el Servicio de Vigilancia Epidemiológica propone otra serie de recomendaciones:

  • Emplear telas mosquiteras en ventanas y puertas.
  • Intentar no permanecer al aire libre entre el atardecer y el amanecer.
  • Procurar dejar la luz apagada.
  • Seguir diariamente una correcta higiene corporal.
  • Evitar los perfumes intensos.
  • Usar ropa que cubra lo máximo posible la piel y sacudirla antes de usarla si se ha tendido en el exterior.
  • Además de alejarse de las zonas donde se concentran los mosquitos, como ríos, lagos y aguas estancadas.

La mayoría de los casos del virus de Nilo presentan síntomas leves, incluyendo fiebre, dolor de cabeza y de garganta, náuseas, vómitos, diarrea…

Ahora bien, si apareciera confusión, rigidez del cuello, pérdida de conocimiento o debilidad muscular, se debe acudir lo antes posible a un centro médico porque podría tratarse de una meningitis causada por el virus, que es una complicación grave de la enfermedad.

Para evitarlo, ante todo prevención.

En tu Farmacia Farmalife más cercana te ayudaremos a elegir el repelente más indicado.