COVID-19 ¿Qué vacuna se está estudiando en España?

Recientemente nos ha llegado a todos que España avanza en los estudios clínicos de la vacuna frente a la COVID 19 generando un aluvión de voluntarios para probarla.

Solo 72 horas después de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunciase este viernes la autorización para el primer ensayo clínico de una vacuna contra el coronavirus en España, el número de inscritos para participar en él superaba con creces la cifra de voluntarios necesarios.

Los tres hospitales involucrados en el proyecto deberán seleccionar a 190 personas entre el al menos medio millar de solicitudes recibidas. A estas se les empezará a suministrar la primera dosis el 14 de septiembre.

Pero, ¿qué vacuna se está probando?

La Agencia Española de medicamentos y productos sanitarios (AEMPS) ha autorizado el ensayo en fase 2ª de la vacuna de Janssen (una compañía de Johnson&Johnson).

El ensayo incluirá a voluntarios sanos de España, Alemania y Países Bajos para evaluar el rango de dosis y diferentes pautas de administración

Esta vacuna usa una tecnología basada en un adenovirus recombinante no replicativo para generar una respuesta inmunológica frente a una de las proteínas del coronavirus, conocida como proteína S (de spike, también llamada proteína espiga en español).

La compañía acaba de finalizar los ensayos clínicos fase 1 y una vez analizados sus resultados, se seleccionará la dosis que recibirán los voluntarios en el ensayo fase 2ª. La compañía tiene previsto, además, iniciar ensayos clínicos fase 3 en breve.

El desarrollo convencional de una vacuna para el coronavirus habría requerido entre siete y diez años, pero la urgencia que impone la pandemia hace que por primera vez en la historia se lleven a cabo en paralelo las fases 1, 2 y 3 de investigación clínica.

De este modo, la fase 2 comenzará con los datos preliminares de seguridad obtenidos de la primera fase y se solapará con la 3, que comenzará en septiembre en EEUU y algunos países de América Latina.

En este tipo de ensayos se trata de analizar cómo calibrar la cantidad para generar la inmunidad frente al virus, las diferencias entre administrar una o dos dosis, así como el intervalo que debería pasar entre ambas. Es por ello que los pacientes recibirán distintas cantidades, distintas dosis y en distintos tiempos.

Estos ensayos son imprescindibles para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de las vacunas. Solo con resultados positivos, una vez evaluados por las autoridades regulatorias competentes, se autorizaría la comercialización en territorio europeo.