Cambio de Hora – Salud y Ciencia

En la madrugada de este sábado al domingo tendrá lugar el cambio de hora habitual de la primavera.

Esa noche los relojes deberán adelantarse una hora, de modo que a las 02:00, serán las 03:00. Lo que implicará que amanecerá y anochecerá más pronto a partir de ese día.

Diversos estudios indican que tras el cambio de horario se registran más accidentes de tráfico, baja la productividad en las empresas, e incluso los jueces dictan sentencias más duras.

¿Por qué nos afecta a la salud?

El control del sueño corre a cargo de un reloj interno situado en el cerebro que depende de factores externos como la temperatura y la luz. Según la Sociedad Española de Sueño (SES), aunque el cambio solo sea de una hora, altera el tiempo de exposición al sol durante el día y desequilibra al reloj interno, que tarda varios días en reajustarse.

Esto provoca que no sea infrecuente que durante los primeros días después del cambio de hora algunas personas refieran irritabilidad, falta de concentración, bajo rendimiento laboral e insomnio.

A nivel biológico, ¿cuál es el horario más saludable?

HORARIO DE INVIERNO: MÁS SALUDABLE

HORARIO DE VERANO: DORMIR MENOS = BAJO RENDIMIENTO

Según estudios recientes elaborados en la Universidad de Murcia, el horario de invierno en España es el que permite una mayor sincronía entre la salida del sol y el inicio de la jornada laboral y escolar; y el que propicia tener una mayor exposición a la luz solar durante esa jornada. Así, facilita tener más horas de sueño y un despertar más natural, que coincide con el amanecer.

En contraposición, si se estableciera de forma permanente el horario de verano (GMT+2), en algunas ciudades españolas el amanecer no se produciría antes de las 9.30 horas durante el invierno, mientras que en verano el anochecer no llegaría hasta las 22.00 horas.

Esta desincronización entre la luz y la hora, que ya se produce en los meses de verano, provoca que las personas tengan tendencia a acostarse más tarde por la noche y a despertarse más tarde por la mañana.

Un desajuste que provoca que se tienda a dormir menos tiempo los días laborables y a dormir más los festivos, en una situación que puede favorecer un bajo rendimiento laboral y escolar y, de forma crónica, facilitar la aparición de enfermedades asociadas a la falta y a la mala calidad del sueño

Es importante recordar que dormir adecuadamente las horas necesarias y mantener un ritmo regular del ciclo sueño-vigilia es uno de los pilares fundamentales de la salud.

Un sueño insuficiente, desorganizado y de mala calidad favorece la aparición de enfermedades tan frecuentes, graves y con tan alto impacto social y económico como cáncer, Alzheimer, hipertensión arterial, obesidad, diabetes, infarto de corazón, ictus, la depresión y ansiedad.