Nunca he tenido alergia, ¿por qué ahora sí?

Por fin ha llegado la primavera, los días son más largos, el sol nos llama a realizar actividades al aire libre y abarrotar cualquier terraza disponible a nuestro alrededor, pero cada vez más personas experimentan un picor de ojos insoportable, no paran de estornudar y la nariz se les tapona impidiéndoles respirar con normalidad. Pero si no he sido alérgico nunca, ¿por qué ahora sí?

Para poder contestar a dicha cuestión, primero debemos solventar otra serie de preguntas:

¿Qué es la alergia estacional?

La Alergia estacional, es una respuesta de nuestro Sistema Inmunitario debida a la exposición de sustancias como el polen y que según las distintas floraciones sólo aparecen en determinadas épocas del año.

Nuestro Sistema Inmunológico es la fuerza de seguridad de nuestro organismo que controla el paso de las sustancias “buenas” y evita que las sustancias “malas” puedan hacernos daño, pero en algunas ocasiones puede equivocarse reconociendo sustancias con las que hemos estado en contacto de manera habitual como “extrañas”, desencadenándose así las denominadas reacciones alérgicas.

Para que una reacción alérgica se desarrolle se tienen que dar dos fases:

  1. Fase de sensibilización:

Durante esta fase, se produce el contacto con el alérgeno (polen, ácaro, veneno de insecto…) y nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos específicos para esa sustancia que reconoce como desconocida, denominadas IgE. Estos anticuerpos específicos se unen a unas células llamadas mastocitos y se quedan “vigilando” sin producir ningún síntoma.

  1. Fase de hipersensibilización:

Cuando ya nos hemos sensibilizado y nuestros anticuerpos específicos para ese alérgeno se encuentran vigilando, un nuevo contacto con el mismo alérgeno desencadena su activación y los mastocitos liberarán histamina y otras sustancias que son las responsables de los síntomas de la reacción alérgica, la nariz y los ojos se nos inflaman y nos pican, no podemos respirar bien, los estornudos se apoderan de nosotros.

Por tanto, aunque no hubiésemos tenido síntomas con anterioridad, cualquier persona se puede sensibilizar y desencadenar una reacción alérgica a lo largo de su vida.

¿Cuáles son los síntomas más comunes de la alergia estacional?

  • Rinitis: Es la inflamación de la mucosa nasal y produce estornudos repetidos, picor, secreción y congestión nasal.
  • Conjuntivitis alérgica: Es la inflamación de la conjuntiva ocular y provoca picor en los ojos, enrojecimiento, quemazón y lagrimeo.
  • Picor de garganta, boca o paladar.
  • Urticaria y dermatitis: La piel se enrojece (eritema), se seca en exceso y pica.
  • Asma: Inflamación y obstrucción de las vías respiratorias que provoca dificultad respiratoria, tos y silbidos.

Tratamiento de la Alergia estacional:

Existen diferentes tipos de medicamentos para controlar los síntomas asociados a la reacción alérgica, pero no hay que olvidar que la reducción a la exposición del alérgeno que desencadena la reacción, debe parte fundamental de cualquier tratamiento. Si éste es desconocido, podemos realizarnos un test de alergia en la piel para poner nombre y apellidos a esa sustancia que desemboca todos los síntomas anteriormente descritos, facilitando el tratamiento y prevención de las reacciones alérgicas.

  • Soluciones Salinas: La limpieza habitual de las fosas nasales con soluciones salinas, como Rhinomer, es un magnífico aliado para eliminar los alérgenos que se adhieren a la mucosa nasal. Realizar una buena higiene nasal varias veces al día va a ayudarnos a disminuir los síntomas de rinitis a la vez que facilitará que otros medicamentos administrados por esta vía ejerzan mejor su efecto.
  • Corticoides Nasales: Los corticoides nasales, como por ejemplo Flonase, son medicamentos muy seguros que aplicados directamente en los orificios nasales bloquean las sustancias inflamatorias que nos producen la congestión, el picor y el goteo nasal, los estornudos, el lagrimeo y el picor en los ojos. Con una sola aplicación al día después del lavado nasal, proporcionan un alivio sintomático durante 24 horas, no da sueño y la aplicación es muy fácil.
  • Antihistamínicos: Como hemos comentado la histamina es la sustancia a la que mayoritariamente debemos los síntomas de la reacción alérgica. De esta forma, los antihistamínicos bloquean los receptores donde la histamina se acopla, de tal manera que ésta  no tiene dónde “sentarse” y ya no puede producirnos ese picor, goteo nasal y ocular tan molesto. Sin embargo, los antihistamínicos no son tan buenos aliados para disminuir la congestión nasal, por ello encontramos habitualmente medicamentos que combinan antihistamínicos con descongestivos nasales. Dichas combinaciones se toman vía oral y pueden producir como efecto secundario somnolencia.
  • Inmunoterapia específica con alérgenos: Las vacunas antialérgicas son un tipo de tratamiento muy específico para desensibilizar al paciente del alérgeno, cuando no se responde bien a los tratamientos sintomáticos o se mantienen síntomas continuos durante todo el año. Consiste en la administración repetida y gradual de un alérgeno a un paciente sensibilizado al mismo y en cantidades crecientes durante un periodo de tiempo. Es el único tratamiento que trata la causa de la enfermedad y no sólo la sintomatología.

­

 

* Escrito por Alejandra España-Heredia, Farmacéutica Adjunta en Farmacia Farmalife Castellana.

Related Post