Causas, síntomas y tratamientos del Parkinson

El día 11 de marzo es el Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson (E.P.) y desde este post queremos acercarnos un poquito más al conocimiento de esta enfermedad.

Es la segunda enfermedad más prevalente entre las enfermedades neurológicas, después del Alzhéimer, y pertenece a los llamados trastornos del movimiento. En concreto es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso de forma crónica y progresiva.

Se caracteriza por pérdida o degeneración de neuronas en una parte del cerebro provocando la falta de dopamina, sustancia que transmite la información necesaria para realizar movimientos con normalidad. La falta de dopamina hace que se vea alterado el movimiento dando lugar a los típicos síntomas como son el temblor en reposo o la rigidez.


CAUSAS

El Parkinson se considera que se produce por una combinación de factores genéticos, medioambientales y derivados del envejecimiento del organismo.

La edad media de inicio suele estar entre los 55-60 años.

En el 90% de los casos no se debe a una alteración genética concreta aunque se estima que entre el 15% y el 25% tienen algún familiar que la ha desarrollado.

La exposición a pesticidas o herbicidas podría ser un factor de riesgo según reflejan algunos estudios.


DIAGNÓSTICOS Y SÍNTOMAS

Actualmente no existe ningún marcador bioquímico para detectar la enfermedad. El diagnóstico es fundamentalmente clínico basándose en el historial y en la exploración neurológica de la persona. Hay alguna prueba de imagen, como el DaT-SCAN, bastante específica, que ayuda a distinguir la enfermedad de Parkinson de otros trastornos del movimiento.

Los síntomas deben incluir:

  • Lentitud de movimientos (Bradicinesia).
  • Temblor en reposo (la falta de temblor puede estar ausente en el 30% de los pacientes).
  • Rigidez muscular.
  • Inestabilidad postural.

Los síntomas no van a ser iguales en todas las personas y su evolución tampoco.

Podemos diferenciar entre síntomas motores y no motores:

  • Motores:
    • Temblor en reposo.
    • Bradicinesia (lentitud en el movimiento).
    • Inestabilidad postural.
    • Hipomimia (disminución en la expresión facial, gestos y ademanes con la cara).
    • Hipofonía (debilidad del volumen o timbre de voz).
    • Disartria (alteración en la articulación de las palabras).
    • Sialorrea (excesiva producción de saliva).
    • Dificultades respiratorias.
  • No motores:
    • Entre otras: alteraciones cognitivas, demencia, insomnio, síndrome de piernas inquietas, disfunción sexual, alteraciones visuales, etc.

TRATAMIENTOS

El tratamiento debe estar adaptado a cada persona en cada momento. NO existe ningún tratamiento curativo. Se trata de restablecer el contenido de dopamina en el cerebro con objeto de mejorar los síntomas y calidad de vida del paciente.

Esto puede lograrse por diferentes mecanismos:

  • Fármacos precursores de la dopamina, como la Levodopa: es un fármaco que en nuestro organismo se transforma en dopamina.
    • Inhibidores de la MAO/B: son fármacos que aumentan la disponibilidad de la dopamina en el cerebro porque inhiben las enzimas que degradan la dopamina.
  • Agonistas de dopamina: son fármacos que actúan como si fueran dopamina.
  • Amantadina: es un fármaco que aumenta la liberación de dopamina y disminuye las discinesias (alteraciones del movimiento). Se suele administrar en etapas tempranas para retrasar el inicio del tratamiento con Levodopa.
  • Tratamiento quirúrgico: cuando los síntomas no responden al tratamiento farmacológico.
    • C.P. (estimulación cerebral profunda) que consiste en implantar unos electrodos en un área concreta del cerebro para administrar estimulación eléctrica. Los electrodos están conectados a un neuroestimulador que se coloca en el tórax.
  • Tratamientos no farmacológicos: se centran en conseguir una mayor autonomía de la persona.
    • Fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, psicología; esta última también busca la aceptación y adaptación a la nueva situación de la persona afectada y familiares. Actualmente también se sabe que mantener un ejercicio físico moderado o intenso mejora la evolución de la enfermedad.

Por último decir que en España existen más de 50 asociaciones que trabajan para mejorar la calidad de las personas y familiares afectados por el Párkinson. Desde Farmalife estaremos siempre dispuestos a informarle.

 

  * Escrito por Alicia De Andrés, Farmacéutica Adjunta en Farmacia Farmalife Parque Rivas.